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UGT FICA reclama más medios para luchar contra la siniestralidad y la precariedad en la construcción al cumplirse diez años de la entrada en vigor de la ley reguladora de la subcontratación

La crisis no puede ser la “excusa perfecta” para que las administraciones y las empresas sigan eludiendo su responsabilidad en la lucha por reducir los accidentes laborales

170419 ley subcontratacionEl 19 de abril de 2007 entró en vigor la ley reguladora de la subcontratación en la construcción, una norma que contó con un amplio consenso de los agentes sociales y de las fuerzas políticas. Antes de alcanzar este acuerdo fueron necesarias dos huelgas generales en el sector. Y tanto en su elaboración como en las posteriores campañas informativas en las obras, UGT FICA jugó un papel fundamental para poner orden y frenar una situación que, en su momento, constituía una de las principales causas de la siniestralidad laboral en la construcción, la mayor lacra del mundo del trabajo.

“El control de la subcontratación fue una larga lucha de UGT por reducir la altísima siniestralidad laboral que sufría el sector y que afectaba de forma dramática a las empresas subcontratadas”, afirma el secretario de Construcción y Materiales de Construcción de UGT FICA, Juan Carlos Barrero. Previamente la Federación presentó una Iniciativa Legislativa Popular y mantuvo numerosos contactos con los partidos políticos para que “asumieran nuestros planteamientos, consensuaran las propuestas sindicales y vieran la necesidad de acabar con esa "ley de la jungla" que entonces imperaba en el sector”. Para hacerse una idea más aproximada de lo que supuso la aprobación de esta ley hay que recordar que en su momento afectaba a medio millón de empresas y a cerca de dos millones de trabajadores. La ley vino a limitar la subcontratación y la redujo a sólo tres niveles con el objetivo de establecer, junto con otros mecanismos de vigilancia, un mayor control de las empresas que operaban en el sector para, de esta forma, reducir los accidentes laborales.

170419 ley subcontratacion1Además de la siniestralidad, la ley perseguía también reducir la altísima precariedad del sector y fomentar la contratación indefinida, al obligar a la empresas a contar con un número mínimo de trabajadores con contrato indefinido, que se estableció en tres tramos: el 10% durante los primeros 18 meses de vigencia de la ley; el 20% entre los 18 y los 36 meses, y el 30% a partir de los 36 meses de la entrada en vigor de la ley. De esta forma “se mejoraba también la cualificación de los trabajadores del sector y la formación en prevención de riesgos laborales, al obligar a las empresas a acreditar la formación recibida por sus trabajadores en materia preventiva”, afirma Barrero.

La ley contribuyó también a redimensionar la estructura organizativa de las miles de pequeñas empresas subcontratadas que operaban en el sector, a que dispusieran de los medios técnicos y la tecnología necesaria para llevar a cabo su trabajo, y además, todo ello bajo la supervisión de las empresas contratistas. En definitiva, la aplicación de la ley significó en sus inicios una reducción significativa de los accidentes laborales que se venían produciendo en este tipo de empresas y la disminución de la actuación de los "pistoleros" que operaban en el sector.

La crisis y sus consecuencias

Sin embargo, la crisis económica iniciada ese mismo año tuvo y todavía tiene unas consecuencias devastadoras sobre el empleo en el sector de la construcción que ha sido, de largo, el que más empleo ha destruido en nuestro país, con cerca de millón y medio de puestos de trabajo perdidos. Desde el inicio de la crisis las grandes empresas se han desprendido de más de la mitad de sus plantillas acuciadas, entre otras razones, por la escasa inversión en obra pública e infraestructuras acometida desde el Gobierno del Partido Popular. Y por si fuera poco, la reforma laboral del PP ha dado una vuelta de tuerca más al sector al incidir brutalmente en una mayor precarización de las condiciones laborales de los poco más de 700.000 trabajadores y trabajadoras de la construcción, con salarios muy por debajo de lo pactado en el convenio general del sector.

170419 ley subcontratacion2 “Qué duda cabe de que la crisis ha afectado también a las labores de prevención de riesgos laborales, que han disminuido en una proporción similar a la incidencia de la crisis”, reconoce Barrero para quien, “aunque se ha reducido el número de accidentes laborales por la extremada pérdida de empleo, lo cierto es que los índices de accidentabilidad siguen siendo intolerables, hasta el punto de que cada tres días muere de media un trabajador en el tajo”.

 La crisis no puede ser, sin embargo, la “excusa perfecta” para que las administraciones y las empresas sigan eludiendo su responsabilidad en la lucha por reducir la siniestralidad, como denuncia Juan Carlos Barrero. Desde UGT FICA seguimos denunciando, diez años después de la entrada en vigor de la ley reguladora la subcontratación, las dificultades con las que nos encontramos para llevar a cabo una mayor labor de control en las obras. Y seguimos exigiendo una mayor labor inspectora en las obras ya que aún hoy, diez años después, hay empresas que incumplen la normativa.

En definitiva, se trata de una buena ley que, en sus primeros años de vigencia, contribuyó a la prevención de los accidentes y de los riesgos laborales, y a conseguir un empleo más estable y digno en el sector. Pero en la actualidad faltan medios y un mayor control de todas las partes intervinientes para evitar que la normativa pierda efectividad, dado que de nada sirve tener una buena ley si no contamos con los medios para aplicarla en toda su plenitud. Son necesarias más inversiones en obra pública que impulsen el tímido crecimiento del sector, ya que los sucesivos presupuestos de la era del PP han venido reduciendo sistemática la inversión pública y el nuevo proyecto de PGE para 2017 lo vuelve a reducir en un 2,74% con relación a 2016. Y sobre todo, es imprescindible derogar la Reforma Laboral del PP y acabar con la precariedad y temporalidad intolerables que sufren diariamente los trabajadores y trabajadoras de la construcción.