UGT reclama más recursos humanos y materiales para acabar con la explotación laboral

Es imprescindible un plan, consensuado con los interlocutores sociales, para luchar contra el trabajo forzoso y la trata. El sindicato denuncia la tolerancia social y la invisibilidad de las situaciones de explotación laboral y marginalidad de los trabajadores y trabajadoras extranjeros.

Exige incorporar el delito de trabajo forzoso en el Código Penal, una dotación adecuada a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y una campaña permanente para detectar estas situaciones de vulneración de derechos humanos.

La Unión General de Trabajadores reclama mayores recursos humanos y materiales para acabar con la explotación laboral. El sindicato denuncia la ausencia de una regulación adecuada y de los instrumentos necesarios para prevenir, detectar y acaban con las situaciones más graves de explotación laboral, que tienen como principales víctimas a trabajadores y trabajadoras migrantes.

Para UGT, existe una cierta tolerancia social y una total invisibilidad de las situaciones de explotación laboral y marginalidad de trabajadoras y trabajadores extranjeros, especialmente si estos carecen de documentación. Situaciones como el fallecimiento de dos inmigrantes explotados por un empresario, que ya ha sido detenido, se repiten en diferentes sectores de actividad y lugares de este país.

Por ello, frente a la más grave vulneración de derechos laborales y humanos, la Unión General de Trabajadores reivindica:

  • La modificación del Código Penal, con el objetivo de incorporar el delito de trabajo forzoso y una revisión completa de los delitos contra los derechos de los trabajadores.

    Que quienes se encuentren en situación irregular puedan denunciar sin temor a que se les abra un expediente de expulsión, ya que esta práctica disuade de denunciar.

    Un plan de acción consensuado con los interlocutores sociales para luchar contra el trabajo forzoso y la trata de seres humanos con fines de explotación laboral.

    La revisión completa de las autorizaciones excepcionales incluidas en la Ley de extranjería.

    Una dotación adecuada de recursos humanos y materiales de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y una campaña permanente de esta dirigida a la detección de las situaciones más graves de explotación laboral y vulneración de derechos humanos.