¡Nueva victoria de los trabajadores!: la Justicia declara nulo el ERE de Alcoa

UGT FICA acoge con satisfacción la sentencia del TSXG e insta a la empresa a sentarse a negociar una salida para asegurar el futuro de la planta de Mariña

 

201218 Sentencia AlcoaLa Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT Galicia celebra y valora muy positivamente la sentencia dell TSXG declarando nulo el ERE de Alcoa por entender que la empresa actuó de mala fe en las negociaciones. De esta forma, Alcoa está obligada a reincorporar a los trabajadores afectados y pagarles los salarios dejados de percibir por el despido. Como bien señala la sentencia, el único propósito que guió a Alcoa al apagar las cubas fue cerrar la fábrica de la manera más rentable posible.

Ante esta sentencia, UGT FICA insiste en que la dirección de Alcoa no tiene más remedio que reflexionar y sentarse de nuevo a negociar pero esta vez con el objetivo de garantizar un plan de futuro para la factoría de Mariña y para el mantenimiento de trabajo.

La Federación hace también un llamamiento a la coordinación de las Aministraciones y al trabajo conjunto para que Alcoa siga produciendo en Mariña. El Sindicato insiste en que Alcoa tiene futuro y entre todos los actores involucrados hay que trabajar por ese futuro.

Las administraciones, tanto la central como la Xunta, no pueden olvidar el importante activo que representa la factoría de San Cibrao, que aporta el 30% del PIB de toda la provincia de Lugo, por lo que la lucha por su futuro es obligatoria.

Por otro lado, UGT-FICA Galicia también reconoce la valentía de la sala social del TSXG que ha entendido en todo momento, con los argumentos aportados por los sindicatos, que la empresa nunca tuvo la intención de negociar, que su único propósito fue cerrar y salir de Galicia. Una vez más, tiene que ser la Justicia la que tenga que frenar la mala fe de determinadas multinacionales.

Sin embargo, el Sindicato tiene claro que la lucha no ha terminado aquí: queda un largo camino por recorrer para los representantes de los trabajadores y para las administraciones; queda un largo camino por recorrer en el que Alcoa tiene que sentarse con las partes, dialogar y negociar pero, esta vez, bajo el paraguas de la buena fe y con el objetivo de asegurar el futuro de la fábrica.