UGT FICA llama a la participación en un Primero de Mayo presencial y reivindicativo

El lema de este año es “Ahora toca cumplir. Un país en deuda con su gente trabajadora”, recoge los dos objetivos fundamentales de la movilización: el reconocimiento a los trabajadores y trabajadoras de los sectores esenciales, y  la exigencia de respuesta a la derogación de las reformas laborales, a la reforma de pensiones de 2013, a la revalorización del SMI para 2021, y a la recuperación de los servicios públicos

 

210429 Primero de MayoLa Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT llama a nuestros delegados y delegadas, afiliados y afiliadas, a participar en las concentraciones y manifestaciones convocadas en este Primero de Mayo, que recupera la movilidad presencial en las calles con un estricto cumplimiento de los protocolos de seguridad anti-covid, especialmente en las Comunidades Autónomas donde el índice de incidencia de la pandemia se mantiene más alto.

El lema de la convocatoria de este año “Ahora toca cumplir. Un país en deuda con su gente trabajadora”, recoge los dos objetivos esenciales de la movilización: el reconocimiento y homenaje a los trabajadores y trabajadoras de los sectores esenciales que han hecho posible que durante la pandemia hayamos podido vivir en mejores condiciones, y la exigencia de respuesta a reivindicaciones fundamentales, como son la derogación de las reformas laborales, la derogación de la reforma de pensiones de 2013, la revalorización del Salario Mínimo Interprofesional para 2021, y la recuperación de los servicios públicos.

Ha pasado un año muy duro, tanto en el ámbito sanitario como en el económico y social, en el que la pandemia ha seguido manifestándose virulentamente y donde los servicios públicos y los esenciales han seguido siendo claves. Por eso, desde los sindicatos de clase queremos en este 1º de Mayo colocar, en máxima relevancia, el mundo del trabajo y hacer un reconocimiento explícito a todas las personas trabajadoras que han formado parte de esos servicios esenciales, que en un momento tan complicado y en medio de una plaga de contagios han estado al frente: salvando vidas; cuidando de nuestro mayores en las residencias; garantizando la producción, distribución y suministro de alimentos y otros productos necesarios; efectuando servicios de limpieza y mantenimiento; contribuyendo a la seguridad de las personas; nos han traído a casa lo que necesitábamos, han garantizado la movilidad o han estado informándonos, entre otros. 

Un reconocimiento que no puede quedarse en un mero gesto moral, sino que ha de ir acompañado de actuaciones y compromisos concretos que mejoren sus condiciones de trabajo; es lo que toca y es lo que exigimos. 

Ahora toca afrontar, en el ámbito del diálogo social, materias muy relacionadas con esa puesta en valor del mundo del trabajo y de las actividades esenciales. Y a la vez desplegar nuestra actividad en las mesas de negociación de los convenios colectivos y los planes de igualdad entre mujeres y hombres, manteniendo las movilizaciones y huelgas precisas para defender los derechos laborales y los puestos de trabajo.

Por tanto, una vez que se ha iniciado la vacunación y se ha priorizado la salud de la ciudadanía, es urgente poner en marcha la agenda social pendiente y comprometida por el Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos con los agentes sociales y con la ciudadanía. Ahora toca cumplir. 

Una agenda social que pasa también por medidas tan necesarias como: 

–Una reforma ambiciosa en materia de contratación laboral, que acabe con la temporalidad endémica que afecta de una forma especial a las mujeres y a las personas jóvenes.

–Medidas de flexibilidad interna negociadas con la representación legal de las personas trabajadoras, que eviten que, ante problemas coyunturales, las empresas utilicen el despido como el único recurso, y contribuyan a la estabilidad en el empleo, avanzando hacia una transición necesaria a un nuevo modelo de relaciones laborales.

–Apostar por el sistema público de pensiones y derogar la reforma unilateral que el Gobierno del PP implantó en 2013 con el objetivo de debilitar el sistema público de pensiones y de reducir las actuales y futuras prestaciones. Actuar sobre los ingresos del sistema en línea con las propuestas del Pacto de Toledo.

–Mejorar las prestaciones por desempleo tanto en el nivel contributivo como en el asistencial.

–Renovar las políticas activas de empleo para que tengan un mayor y mejor impacto en la creación de empleo, con acuerdos en materia de políticas de garantía de empleo juvenil de calidad. 

–Aprobar una ley de igualdad salarial.

–Promover un plan de choque contra la siniestralidad que frene las inaceptables cifras de accidentes laborales.

Por otra parte, UGT y CCOO consideramos injustificable la negativa del Gobierno a subir el Salario Mínimo Interprofesional. Este afecta a sectores que aglutinan los colectivos más vulnerables y a muchas personas trabajadoras de sectores esenciales, por lo que no renunciamos a la subida de este salario en 2021.

En cuanto a los ERTE, que han acompañado a lo largo de esta crisis, creemos que se tendrán que seguir adaptando a las situaciones que se vayan produciendo hasta que se dé una reactivación total de la actividad en todos los sectores. 

Estos son los compromisos de los sindicatos de clase en este 1º de Mayo de 2021, teniendo presente que los efectos laborales y sociales de esta crisis han golpeado con mayor dureza a los segmentos de la población más vulnerables, con una mayor incidencia en los sectores con amplia presencia de mujeres en los que la precariedad laboral es más grave y que, en gran medida, forman parte de aquellos servicios que hemos considerado esenciales durante toda la pandemia. El país está en deuda con todas estas personas y por eso ahora toca cumplir y mejorar sus derechos laborales y sus condiciones de vida.