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UGT FICA reclama al Gobierno medidas urgentes para paliar los efectos climáticos en el sector agroalimentario
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UGT FICA reclama al Gobierno medidas urgentes para paliar los efectos climáticos en el sector agroalimentario

Paralelamente, el secretario general de la Federación, Mariano Hoya, insta a Yolanda Díaz y a Luis Planas, a la apertura inmediata de una mesa de diálogo social para el sector agrario con participación sindical efectiva, para evitar que la crisis climática pueda convertirse en una crisis social para quienes viven del trabajo agrícola
 
El secretario general de la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT, Mariano Hoya, ha remitido una carta a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España, Luis Planas en la que reclama la aplicación urgente de medidas dirigidas a paliar las pérdidas sufridas por las personas trabajadoras del sector agroalimentario como consecuencia de los fenómenos meteorológicos adversos que han afectado a las campañas agrícolas, correspondientes a los meses de invierno, especialmente a sectores como cítricos, hortícolas, frutos rojos y olivar, con especial incidencia en Andalucía, Extremadura, Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Castilla y León.
Las consecuencias directas de esta situación han provocado una reducción considerable de las jornadas reales trabajadas, paralizaciones temporales de estas campañas, se han acortado los períodos de contratación, con lo que se ha reducido el llamamiento de trabajadores fijos-discontinuos y numerosos trabajadores y trabajadoras eventuales han visto canceladas o no iniciadas sus contrataciones previstas.
170226 CampoEsta situación, que no es imputable a las personas trabajadoras sino a circunstancias climáticas extraordinarias y ajenas a su voluntad, está generando una pérdida inmediata de ingresos en un colectivo especialmente vulnerable, compuesto mayoritariamente por trabajadores eventuales agrarios, mujeres rurales, trabajadores migrantes y familias cuya única fuente de sustento depende de los jornales agrícolas.
Mariano Hoya reconoce en la misiva el gesto del Gobierno al anunciar en distintos medios de comunicación que en el próximo consejo de ministro va a adoptar una seria de medidas en este sentido, como la reducción del número de las peonadas exigidas para poder percibir la prestación, en el caso de que sean receptores del subsidio el año anterior, de las treinta y cinco actuales a solo cinco jornadas.
Sin embargo, el secretario general de UGT FICA considera que las medidas anunciadas no son suficientes para paliar el grave deterioro ocasionado, que se traduce en suspensión masiva de jornadas de trabajo, reducción drástica de peonadas, pérdida de cosechas (olivar, almendro, frutos rojos, hortalizas, cereal), destrucción de infraestructuras agrarias e invernaderos, riesgos graves para la seguridad y salud laboral, pérdida de animales en explotaciones ganaderas, y más de 29.000 hectáreas declaradas como siniestro a mediados de febrero de 2026.
Mariano Hoya entiende que la actual situación constituye una emergencia social y laboral, especialmente para el colectivo de personas trabajadoras eventuales agrarias, caracterizado por la temporalidad, bajos ingresos y elevada vulnerabilidad.

 

Medidas Urgentes
Por ello, UGT FICA propone las siguientes medidas urgentes:
1. Medidas urgentes de protección por desempleo.
Prórroga automática y ampliación extraordinaria del subsidio agrario y renta agraria, sin consumo de derechos futuros.
Consolidación de la reducción a 5 peonadas como mínimo excepcional mientras persistan los efectos del temporal.
Extensión de medidas equivalentes a trabajadores eventuales agrarios del resto del Estado incluidos en el Sistema Especial Agrario del Régimen General.
Reconocimiento automático de prestación extraordinaria por fuerza mayor climática para quienes no alcancen el período mínimo de cotización.
2. Garantía de empleo y mantenimiento de rentas.
Creación de un Plan Extraordinario de Empleo Agrario y Rural financiado por el Estado y las Comunidades Autónomas.
Refuerzo del PROFEA y planes de empleo rural para absorber mano de obra afectada.
Bonificaciones del 100% en las cuotas empresariales a la Seguridad Social para mantener contratos activos.
Prohibición de despidos objetivos vinculados exclusivamente a daños climáticos mientras existan ayudas públicas activas.
3. Seguridad y salud laboral.
Suspensión obligatoria de trabajos en condiciones de riesgo meteorológico extremo.
Protocolos específicos de prevención frente a inundaciones, viento fuerte y daños en invernaderos.
Refuerzo de la Inspección de Trabajo en campañas afectadas.
Evaluación obligatoria de riesgos antes de reiniciar actividad en explotaciones dañadas.
4. Ayudas directas a las personas trabajadoras.
Creación de un Fondo Extraordinario de Compensación Salarial para jornaleros que hayan perdido campañas completas.
Ayudas específicas para trabajadores migrantes y temporeros desplazados.
Moratoria en el pago de alquileres vinculados a viviendas rurales o alojamientos de campaña.
Garantía de acceso prioritario a rentas mínimas autonómicas.
5. Medidas estructurales.
Reforma del sistema de protección del trabajo agrario eventual para adaptarlo a los efectos del cambio climático.
Incorporación de cláusulas de contingencia climática en los convenios colectivos agrarios.
Mejora de coberturas del seguro agrario para proteger indirectamente el empleo.
Creación de una Mesa Permanente de Seguimiento Climático-Laboral en el sector agrario.
6. Declaración de zona afectada y medidas fiscales.
Declaración inmediata de las zonas más afectadas como “Zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil”.
Exención temporal de cotizaciones para trabajadores autónomos agrarios y pequeños productores.
 Reducción extraordinaria de módulos fiscales IRPF agrario 2026.
Agilización máxima en la tramitación de ayudas y seguros agrarios.

 

CONSIDERACIONES FINALES
170226 VendimiaEl secretario general de UGT FICA señala en la misiva que la agricultura española depende estructuralmente del trabajo eventual, por lo que la crisis climática no puede convertirse en una crisis social para quienes viven del trabajo agrícola. Sin medidas extraordinarias, miles de familias jornaleras quedarán en situación de exclusión social.
La reducción de jornadas por causas meteorológicas exige una activación automática de mecanismos de protección que garanticen ingresos, estabilidad y derechos laborales.
El impacto del cambio climático exige respuestas estructurales, no únicamente paliativas. Las personas trabajadoras agrarias no pueden asumir en solitario las consecuencias de fenómenos meteorológicos extremos.
La defensa del empleo agrario es, en última instancia, la defensa del equilibrio territorial, la cohesión social y la sostenibilidad del sistema productivo rural.
Por todo ello, Mariano Hoya finaliza la carta instando al Gobierno a la apertura inmediata de una mesa de diálogo social para el sector agrario con participación sindical efectiva.